Plazoleta Esthercita Forero, una galería de ventas ambulantes que oculta a la ‘Novia de Barranquilla’
Pasar por la congestionada carrera 43, subiendo hacia el norte, en la calle 74, una galería de ventas ambulantes y bolsas de basura opacan el símbolo del homenaje que se le quiso brindar a Esthercita Forero, la 'Novia de Barranquilla', a comienzos de siglo.
La estatua esculpida en bronce se inauguró en el año 2003 y desde entonces, permanece en el olvido.
Para la época el presupuesto fue para una escultura de apenas 1.5 metros que inicialmente se proyectó instalar en el Parque Sagrado Corazón.
Recordó el investigador y biógrafo de Esthercita, Álvaro Suescún, que la autora de la ‘Luna de Barranquilla’ consideró que su estatua se perdía en las tres hectáreas del parque y propuso el muladar que estaba enmontado en el que habían unos kioscos de ventas ambulantes.
“Si esta partecita la recuperamos, aquí quedamos bien”, dijo en su momento Esthercita que comenzó a recuperar ese espacio público con la ayuda de las secretarías de Obras Pública y Cultura, evocó Suescún.
La imagen de la mujer que en la primera mitad del siglo XX viajó por el mundo cantando canciones de su terruño, aunque parezca mentira, también se oculta hasta en Carnaval con una feria artesanal mientras que a una cuadra se da inicio al desfile nocturno, 'La Guacherna', que la misma Esthercita creó.
El paisaje no cambia mucho el resto del año pues abundan las ventas ambulantes en la zona que quiso la 'Novia de Barranquilla' convertir en un “espacio cultural”.
Neveras de icopor con ventas ambulantes de refrescos, jóvenes exponiendo vallas publicitarias, canastas llenas de pañitos húmedos, juegos de mesa y hasta servicios de plomería y electricidad se ofrecen en la plazoleta “pisoteando” además las placas que contienen estrofas de canciones como ‘La Guacherna’, ‘Tambores de Carnaval’ y ‘Volvió Juanita’.
En medio del olvido también están los ‘palitos ‘e matarratón’ que la misma Esthercita Forero y el director de la Cumbia Soledeña, Efraín Mejía sembraron hace 23 años recordando una de las canciones que compuso y cantó.
Un árbol de esta especie que tenía sembrado en la puerta de su casa en el barrio El Silencio, lo llevó Esthercita en un “carro de mula” y lo plantó en la plazoleta.
La ñapa de este paisaje urbano hoy son las bolsas de basura que no produce el pequeño parque sino los comerciantes de la zona.
En julio de 2025 el alcalde Alejandro Char expuso la posibilidad de una nueva estatua de Esthercita Forero en el Malecón del Río, lo cual se pone a la orden del día para exaltar la memoria de una de las grandes artistas que dieron a conocer a Barranquilla ante el mundo.
Álvaro Suescún consideró que “a Esthercita no se le puede sacar de ahí, es una crasa ignorancia porque ese espacio lo construyó ella, el palito ‘e matarratón hay que conservarlo porque esa es ella”.
Hoy ese árbol de matarratón es utilizado para colgar avisos publicitarios o vender servicios de plomeros y electricistas.
Mientras tanto se impone que las autoridades rescaten este sitio que escogió la ‘Novia de Barranquilla’, para convertirlo en un espacio cultural.